El contexto del día a día
Ducharse puede convertirse en una tarea compleja cuando una persona no puede mantenerse de pie, presenta poco control postural o necesita ayuda para desplazarse dentro del baño. En estas situaciones, realizar varias transferencias —de la cama a la silla, de la silla al inodoro y después a la ducha— aumenta el esfuerzo de la persona cuidadora y puede elevar el riesgo de caídas.
Una silla multifunción como esta permite acompañar distintos momentos del aseo utilizando un mismo recurso. Puede emplearse como silla de traslado dentro del domicilio, como asiento para la ducha y como silla con inodoro, bien mediante su cubeta extraíble o situándola sobre determinados WC.
Su respaldo reclinable y el reposacabezas pueden aportar un apoyo adicional a personas que se fatigan con facilidad o que necesitan mantener la cabeza y el tronco más estables durante el aseo.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
Es una silla de baño con estructura de aleación de aluminio, cuatro ruedas giratorias con freno y un asiento acolchado resistente al agua.
El respaldo puede reclinarse aproximadamente entre 97 y 125 grados mediante un sistema de ajuste situado en la parte posterior. Esta posibilidad permite modificar la postura durante el aseo y ofrecer una posición algo más descansada cuando la persona no tolera permanecer completamente erguida.
La altura del asiento también puede regularse entre aproximadamente 56 y 61,5 cm, lo que ayuda a adaptarla a la estatura de la persona, a la altura del cuidador y, siempre que las medidas sean compatibles, a determinados inodoros.
Eso sí, no es una silla de ruedas autopropulsable: está diseñada para que la conduzca una persona acompañante mediante las empuñaduras posteriores.