El contexto del día a día
Una lesión, una intervención quirúrgica o una enfermedad pueden cambiar de un día para otro la rutina de un adolescente. De repente, caminar hasta clase, subir unas escaleras o simplemente ir al baño puede convertirse en un auténtico reto.
Y para las familias también aparecen nuevas preocupaciones: ¿Serán demasiado pesadas? ¿Le harán daño en las manos? ¿Podrá utilizarlas con seguridad?
Cuando las muletas no están bien ajustadas o resultan incómodas, es frecuente que aparezcan molestias en las muñecas, los hombros o las axilas. Incluso pueden acabar utilizándose menos de lo necesario, dificultando la recuperación. Por eso merece la pena elegir unas muletas que se adapten bien a la altura de la persona, sean ligeras y ofrezcan un agarre cómodo desde el primer día.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
Las FDI Access Comfort son unas muletas de aluminio regulables diseñadas para personas que necesitan descargar parcialmente el peso de una pierna o mejorar su estabilidad al caminar.
Su estructura de aluminio las hace muy ligeras, facilitando el uso durante varias horas seguidas sin añadir un esfuerzo innecesario.
Disponen de 14 posiciones de regulación en altura, permitiendo adaptarlas al crecimiento o a diferentes estaturas. Además, incorporan una empuñadura ergonómica Comfort, diseñada para repartir mejor la presión sobre la mano y aumentar la comodidad durante el apoyo.
Los tacos antideslizantes ayudan a mejorar la adherencia sobre diferentes superficies, mientras que su capacidad de carga de hasta 130 kg permite utilizarlas con seguridad dentro de los límites indicados por el fabricante.