El contexto del día a día
Cuando convivimos con una silla de ruedas, un andador o una silla de ducha, aprendemos rápidamente que las barreras más difíciles no siempre son las más grandes. Muchas veces el problema está en un pequeño desnivel entre dos habitaciones, el borde de una puerta, el acceso a una terraza o ese escalón que obliga a pedir ayuda cada vez que se quiere pasar de un espacio a otro.
Para un niño o un adolescente, depender constantemente de otra persona para superar unos pocos centímetros puede resultar frustrante. Y para la familia supone tener que levantar peso, realizar maniobras incómodas o limitar determinados espacios de la casa.
Una rampa como esta no elimina todas las barreras arquitectónicas, pero sí puede hacer que esos pequeños obstáculos dejen de interrumpir continuamente la vida diaria.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
La KMINA es una rampa de umbral portátil fabricada en goma, diseñada para perfiles de puerta de hasta 6 mm de altura. Su diseño ajustable permite adaptarla a diferentes anchuras y configuraciones mediante piezas o módulos que pueden colocarse según las necesidades del espacio.
La goma aporta peso, adherencia y cierta capacidad de absorción, ayudando a que la rampa se mantenga estable sobre el suelo sin necesidad de realizar una instalación permanente.
Su perfil bajo genera una transición suave entre dos superficies, evitando que las ruedas pequeñas choquen directamente contra el borde de la puerta. Está especialmente pensada para interiores y puede utilizarse con sillas de ruedas manuales o eléctricas, andadores, rollators, sillas de ducha y carros con ruedas pequeñas, siempre que el perfil no supere la altura indicada.
¿Por qué la hemos elegido?
Porque en muchas viviendas la falta de accesibilidad no está en una gran escalera, sino en pequeños obstáculos que se repiten una y otra vez. Un perfil de puerta puede obligar a un adolescente a tomar impulso, pedir ayuda o evitar una habitación concreta.
Resolver ese desnivel puede parecer un cambio pequeño, pero puede facilitar algo tan importante como entrar solo en el baño, moverse entre habitaciones o utilizar una silla de ducha sin quedar atascado.
Nos gusta que sea una solución sencilla, portátil y sin obras. La goma aporta estabilidad y amortigua el contacto de las ruedas, mientras que el diseño ajustable permite adaptar la rampa a distintos espacios.
Además, KMINA es una marca de origen español, fundada en 2016 y especializada en la innovación y el diseño de productos de ortopedia, movilidad y vida diaria.