El contexto del día a día
Cuando un adolescente empieza a utilizar muletas, la lesión no es lo único que cambia. También cambia su manera de ir al instituto, de moverse por los pasillos, de entrar en el autobús, de salir con sus amigos, de abrir una puerta mientras lleva la mochila, de llegar a clase sin agotarse antes de empezar el día...
Y a esa edad hay algo más. No quiere sentirse observado. No quiere llevar una ayuda que parezca prestada de un hospital. No quiere que todo el mundo le pregunte qué le ha pasado cada vez que entra en una habitación. Por eso, aunque lo más importante sea la seguridad, el peso y la regulación, el diseño también cuenta.
Unas muletas turquesa para adolescentes pueden sentirse algo más propias que las habituales muletas grises o negras. No hacen desaparecer la lesión, pero pueden ayudar a que la ayuda técnica se integre mejor en su vida cotidiana.
También importa que sean ligeras. Un adolescente puede utilizarlas durante muchas horas: para ir a clase, desplazarse por casa, acudir a rehabilitación o mantener parte de su vida social. Cada gramo se levanta cientos de veces a lo largo del día.
Estas muletas están pensadas para quienes ya necesitan una talla adulta, pero buscan un modelo manejable, regulable y con una estética más juvenil.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
Las Evolution Fun de Queralto son unas muletas de antebrazo para adulto que, por su rango de regulación, pueden resultar adecuadas para adolescentes altos o que ya utilizan talla adulta.
Se suministran en un pack de dos unidades y están fabricadas en aluminio, un material que combina resistencia con un peso relativamente bajo. Incorporan:
Puño ergonómico para favorecer un apoyo más natural de la mano.
Codera abierta.
Regulación en altura mediante sistema de clip.
Conteras de caucho antideslizante.
Estructura ligera de aluminio.
Diseño en color verde turquesa.
Formato de bastón inglés convencional.
La altura puede regularse en diferentes posiciones para adaptarse a la estatura del usuario. Aun así, antes de comprarlas es importante medir la distancia desde la mano hasta el suelo y comprobar que el rango de ajuste encaja con el adolescente.