El contexto del día a día
Nadie piensa demasiado en unas muletas hasta que las necesita. De repente, caminar deja de ser automático. Cada escalón requiere atención. Abrir una puerta se complica. Llegar al instituto, desplazarse por un pasillo o salir con amistades exige más tiempo, energía y planificación.
Para un adolescente, además, las muletas pueden convertirse en algo que siente demasiado visible. No solo necesita aprender a caminar con ellas. También tiene que llevarlas a clase, aparecer con ellas en las fotografías, encontrar dónde apoyarlas y responder continuamente a las preguntas de los demás.
Por eso, aunque el color no cambie su función, poder utilizar unas muletas de color pistacho en lugar del habitual gris hospitalario puede ayudar a que la ayuda técnica se sienta algo más propia y menos impuesta.
Lo verdaderamente importante, sin embargo, es que estén correctamente ajustadas. Una muleta demasiado alta o demasiado baja puede obligar a elevar los hombros, inclinar el cuerpo, flexionar demasiado los codos o sobrecargar las manos. Este modelo permite regular dos zonas diferentes para adaptarse mejor a la altura y a las proporciones corporales de cada persona.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
Se trata de un pack de dos muletas de antebrazo Queralto, también conocidas como bastones ingleses. Están fabricadas en aluminio y material termoplástico, una combinación que permite mantener un peso relativamente reducido sin renunciar a la resistencia necesaria para el uso cotidiano.
Son birregulables, lo que significa que pueden ajustarse en dos puntos:
La altura desde la empuñadura hasta el suelo. La regulación inferior permite adaptar la longitud general de la muleta a la estatura de la persona.
La distancia entre la empuñadura y la codera. La regulación superior ayuda a situar la codera a una altura más adecuada respecto al antebrazo.
Incorporan una empuñadura ergonómica y ambidiestra, por lo que cada muleta puede utilizarse indistintamente en el lado derecho o izquierdo.
La codera es abierta, facilitando introducir y retirar el brazo rápidamente. En la parte inferior disponen de una contera de caucho, destinada a mejorar el contacto con el suelo y reducir el riesgo de deslizamiento.