Cuando tu hijo o hija pasa muchas horas en la cama, es difícil no preocuparse por cada pequeña marca que aparece en su piel. Este colchón antiescaras Kekoy con compresor silencioso cambia automáticamente los puntos de apoyo para ayudar a reducir la presión mantenida y prevenir la aparición de úlceras por presión de grado I.
El contexto del día a día
Cuando cuidas de un niño, un adolescente o un adulto joven que no puede cambiar de postura por sí mismo, sabes que no basta con comprobar que está cómodo. También hay que mirar los talones, las caderas, los hombros y la zona del sacro, pendientes de que no aparezca un enrojecimiento que después pueda convertirse en una herida.
Quizás ya intentas recolocarle varias veces al día, utilizas cojines para descargar algunas zonas y revisas su piel durante el aseo. Pero cuando pasa muchas horas encamado —y especialmente durante la noche— resulta muy difícil evitar que el peso recaiga una y otra vez sobre los mismos puntos.
Este sobrecolchón puede ofrecerte una ayuda adicional en ese cuidado diario. Sus celdas de aire se inflan y desinflan de forma alterna para cambiar periódicamente las zonas de apoyo, sin que tengas que intervenir de manera constante.
No sustituye los cambios posturales ni la vigilancia de la piel, pero puede hacer que las horas en la cama sean más cómodas para tu hijo y algo menos angustiosas para la familia.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El Kekoy es un sobrecolchón de aire de presión alterna que se coloca encima del colchón habitual. Está formado por 130 celdas o almohadillas de aire, divididas en dos grupos. Mientras unas se inflan, las otras reducen su presión y, después, intercambian su función.
El ciclo completo dura aproximadamente 12 minutos y va modificando de forma progresiva los puntos sobre los que descansa el cuerpo. El compresor permite elegir entre cinco niveles de presión, de modo que puedes ajustar la firmeza en función del peso, la comodidad y las necesidades de la persona que lo utiliza.
Una de sus características más interesantes para el entorno familiar es su bajo nivel de ruido: el fabricante anuncia un funcionamiento por debajo de 28 dBA, pensado para que el sonido continuo interfiera lo menos posible en el sueño.
Sus extremos prolongados se introducen bajo el colchón habitual para ayudar a mantenerlo en su sitio. Además, el material es impermeable y puede limpiarse con un paño o con una toallita húmeda.