El contexto del día a día
Cuando tu hijo, tu hija o una persona de la familia pasa gran parte del día en la cama, es normal que te preocupe que la piel empiece a enrojecerse, que aparezcan molestias o que una pequeña marca termine convirtiéndose en una herida difícil de curar.
Quizás ya revisas su piel cada día, intentas cambiarle de postura, colocas cojines y procuras que esté lo más cómodo posible. Pero no siempre es fácil mantener todos esos cuidados durante las 24 horas, especialmente por la noche o cuando la persona no puede avisar de que una zona le duele o le molesta.
Este sobrecolchón puede aportar una ayuda adicional. Sus celdas de aire se inflan y desinflan de manera alterna para que el peso del cuerpo no permanezca siempre apoyado sobre los mismos puntos. No sustituye los cambios posturales ni la vigilancia de la piel, pero puede hacer que el descanso sea más cómodo y dar algo más de tranquilidad a la familia.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El Mobiclinic Mobi 1 es un sobrecolchón de aire que se coloca encima del colchón habitual. Está formado por 130 pequeñas celdas conectadas a un compresor. Mientras unas se llenan de aire, otras se vacían ligeramente. Aproximadamente cada 6 minutos, el sistema cambia y modifica las zonas sobre las que descansa el cuerpo.
Así se evita, en la medida de lo posible, que el sacro, las caderas, los talones o los hombros soporten una presión continua durante horas. El compresor permite regular la presión según el peso de la persona y puede colgarse de la estructura de la cama. El sobrecolchón incorpora solapas en los extremos para que permanezca mejor sujeto al colchón.