El contexto del día a día
Permanecer muchas horas sentado puede generar molestias, dolor y un aumento de la presión sobre determinadas zonas del cuerpo. Cuando existe movilidad reducida, la capacidad para cambiar de postura disminuye y aumenta el riesgo de desarrollar lesiones cutáneas o úlceras por presión.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El Cojín Antiescaras ha sido diseñado para mejorar la distribución del peso y favorecer una sedestación más cómoda y estable. Su núcleo de espuma viscoelástica posibilita una adaptación progresiva a la anatomía del usuario, aumentando la superficie de contacto y reduciendo los puntos de presión más elevados.
La funda incorpora un asa y una capa de gel de poliuretano que mejora la estabilidad postural y aporta una sensación agradable durante el uso. Además, cuenta con tratamiento Sanitized®, que ayuda a limitar el crecimiento de bacterias, hongos, levaduras y ácaros, siendo también impermeable, bioelástica, transpirable e ignífuga.
Gracias a su diseño anatómico, puede utilizarse tanto en una silla de ruedas como en una silla convencional, el coche o cualquier asiento donde sea necesario permanecer sentado durante un tiempo prolongado.