El contexto del día a día
Cuando pensamos en una silla de ruedas, solemos pensar en desplazarse. Pero una silla no solo sirve para moverse. También es el lugar donde muchas personas comen, estudian, juegan, leen, hacen deberes, utilizan el ordenador o pasan parte del día.
Y ahí aparece un problema. ¿Dónde apoyas un plato? ¿Dónde escribes? ¿Dónde colocas una tablet? ¿Dónde dejas un vaso para que no termine en el suelo? Muchos adolescentes y adultos jóvenes con discapacidad utilizan continuamente las piernas como si fueran una mesa improvisada.
Pero los objetos resbalan, el móvil termina entre las piernas, los cuadernos se doblan, el vaso se vuelca al pasar por una pequeña irregularidad... Y cualquier actividad sencilla acaba necesitando la ayuda de otra persona.
Una bandeja para silla de ruedas convierte ese espacio en una superficie útil. No cambia la movilidad, pero sí puede cambiar la forma en que la persona participa en las actividades del día a día.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
La PEPE Mobility es una bandeja universal para silla de ruedas fabricada en plástico ABS de alta resistencia.
Se coloca sobre los reposabrazos y se fija mediante dos cintas de velcro regulables, que permiten instalarla y retirarla sin herramientas. El recorte frontal facilita acercarla al cuerpo para mejorar la postura durante su uso.
Dispone de:
Dos portavasos integrados.
Bordes elevados para reducir el riesgo de que los objetos se deslicen.
Superficie amplia para actividades cotidianas.
Cintas regulables con hebillas.
Diseño ligero y desmontable.
Material resistente al agua y fácil de limpiar.
Está pensada para la mayoría de las sillas de ruedas manuales estándar, aunque siempre es recomendable comprobar las medidas antes de comprarla. No es compatible con sillas de ruedas infantiles.