El contexto del día a día
Hay momentos en los que caminar deja de ser algo automático. Puede ocurrir después de una lesión, por una enfermedad neuromuscular, por problemas de equilibrio o porque la fatiga hace que recorrer unos pocos metros resulte agotador.
Y cuando eso sucede durante la adolescencia, la sensación de perder independencia suele pesar casi tanto como la propia dificultad física. Salir con los amigos, recorrer los pasillos del instituto o simplemente acompañar a la familia a dar un paseo puede dejar de parecer posible.
Un andador como este no elimina todas esas dificultades, pero puede convertirse en el apoyo que permita volver a participar en muchas actividades cotidianas con mayor seguridad y confianza.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El HELAVO es un rollator de cuatro ruedas fabricado en aluminio, pensado para ofrecer un buen equilibrio entre estabilidad, ligereza y comodidad.
Incorpora grandes ruedas de 20 cm, adecuadas tanto para interiores como para paseos por aceras, parques y otros terrenos urbanos. Las empuñaduras pueden regularse en altura para adaptarse a diferentes usuarios y disponen de frenos ergonómicos con función de estacionamiento.
También incorpora un asiento acolchado, un respaldo para descansar durante los paseos, una bolsa de transporte bajo el asiento y un soporte para bastón/muleta.
Cuando no se utiliza, puede plegarse rápidamente para facilitar su transporte en el coche o guardarlo ocupando menos espacio.