El contexto del día a día
No todas las personas encajan cómodamente en un andador estándar. A veces las empuñaduras quedan demasiado juntas, el asiento resulta estrecho o la estructura transmite poca estabilidad. Para un adolescente o un joven de mayor peso o complexión, esto no es solo una cuestión de comodidad: puede hacer que camine con miedo a que el andador no le sostenga, que evite sentarse a descansar o que directamente deje de utilizarlo.
Y cuando una ayuda para la movilidad no se adapta bien al cuerpo, también limita la vida cotidiana: ir al instituto, acompañar a la familia, entrar en una tienda o dar un paseo puede requerir mucho más esfuerzo del necesario.
Este modelo de HELAVO está pensado para ofrecer más espacio, resistencia y posibilidades de ajuste. Su estructura soporta hasta 226 kg y cuenta con un asiento ancho para que la persona pueda detenerse y descansar cuando lo necesite.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
Es un andador rollator de cuatro ruedas, fabricado en aluminio reforzado y diseñado para personas que necesitan una ayuda especialmente resistente y amplia.
La distancia entre las empuñaduras es de 57 cm, lo que proporciona más espacio interior y permite incorporar un asiento de aproximadamente 51 cm de ancho. Tanto las empuñaduras como el asiento y el respaldo pueden ajustarse para adaptar mejor el andador a las proporciones de cada usuario.
Las ruedas de 20 cm están diseñadas para desplazarse tanto por interiores como por diferentes superficies exteriores. Incorpora frenos en las empuñaduras con función de estacionamiento, de manera que el andador pueda quedar inmovilizado antes de sentarse.
También dispone de un respaldo acolchado, una cesta bajo el asiento y un soporte para bastón o muleta. Cuando no se utiliza, puede plegarse para guardarlo o transportarlo, aunque su anchura y sus 9,7 kg de peso hacen que siga siendo más voluminoso que un rollator convencional.