El contexto del día a día
A veces tu hijo tiene fuerza para dar pasos, pero le cuesta sostener el equilibrio, controlar el tronco o avanzar con seguridad. Quizá necesita que le sujetes continuamente por las manos, por la cintura o desde detrás para evitar que se caiga. Eso limita mucho más que la marcha.
Puede hacer que dependa de un adulto para moverse por casa, acercarse a un juguete, entrar en clase o participar en una actividad con otros niños. Y también puede generar miedo: miedo a caerse por su parte y miedo a soltarlo por la vuestra.
Un andador posterior como el Nimbo busca ofrecerle un apoyo estable sin colocar una estructura delante de su cuerpo. El niño camina con el dispositivo detrás, sujetándose a las empuñaduras laterales y manteniendo libre el espacio frontal para mirar, acercarse a otras personas y relacionarse con el entorno.
No sustituye el acompañamiento de fisioterapia ni es adecuado para todos los patrones de marcha, pero puede ser una herramienta importante para que el niño practique, participe y gane confianza en sus propias posibilidades.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El Nimbo es un andador posterior pediátrico de aluminio, regulable en altura y plegable. Está diseñado para proporcionar apoyo postural durante la marcha y acompañar a niños que pueden dar pasos, pero necesitan mayor estabilidad y control.
A diferencia de los andadores convencionales que se empujan por delante, este modelo queda situado detrás del niño. Esta configuración deja libre la zona frontal y puede favorecer una postura menos inclinada hacia delante, siempre que el ajuste y la indicación sean adecuados para sus necesidades.
El modelo del enlace corresponde a la talla pequeña, color azul Knight Blue y sin asiento. La altura de las empuñaduras puede regularse entre aproximadamente 48,3 y 63,5 cm, permitiendo adaptar el andador a medida que el niño crece dentro de ese intervalo.
Incorpora cuatro ruedas de goma de 12,7 cm. Las ruedas delanteras pueden utilizarse en modo giratorio o bloquearse para avanzar en línea recta, mientras que el mecanismo trasero antirretroceso ayuda a impedir que el andador se desplace hacia atrás. Este sistema también puede desbloquearse cuando se necesita movimiento en ambas direcciones.