El contexto del día a día
Hay noches en las que solo quieres saber si la fiebre ha bajado, pero tu hijo por fin se ha dormido y temes despertarlo al ponerle un termómetro en la axila.
Otras veces el problema no es el sueño, sino que moverlo resulta difícil, doloroso o incómodo. Esto puede ocurrir en niños y adolescentes con movilidad reducida, discapacidad física, una recuperación posquirúrgica y determinadas enfermedades neuromusculares.
También hay niños que rechazan intensamente que les toquen la cara, la frente o la axila. En casos de hipersensibilidad sensorial, trastorno del espectro autista u otras dificultades de procesamiento sensorial, una medición aparentemente sencilla puede acabar generando angustia, oposición o desregulación.
Un termómetro sin contacto puede hacer ese momento mucho más sencillo. Basta con acercarlo a la frente, pulsar un botón y esperar aproximadamente un segundo.
Este tipo de termómetros resulta especialmente útil cuando existe movilidad reducida o hipersensibilidad sensorial, ya que permite comprobar la temperatura sin tener que mover, descubrir ni tocar al niño. Esto puede evitar dolor, incomodidad o desregulación, especialmente durante la noche o cuando encontrar una postura confortable ya ha sido difícil.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El iHealth PT3 es un termómetro infrarrojo sin contacto que mide la temperatura corporal a partir de la radiación infrarroja emitida por la frente.
Para mejorar la precisión, incorpora tres sensores ultrasensibles: un sensor infrarrojo, uno de distancia y otro que tiene en cuenta la temperatura ambiental. Estos datos se combinan mediante un algoritmo para ofrecer la lectura.
La medición se realiza acercando el dispositivo a la frente, sin necesidad de apoyarlo sobre la piel. Una vez obtenida la temperatura, el termómetro avisa mediante una vibración suave, en lugar de utilizar un pitido sonoro. Esto puede resultar especialmente práctico si el niño está dormido, es sensible a los sonidos o se sobresalta con facilidad.
El termómetro iHealth PT3 enlazado forma parte del ecosistema IoT de Xiaomi y está fabricado por la empresa asociada iHealth Labs. Utiliza tecnología infrarroja alemana para realizar lecturas rápidas con vibración. El modelo PT3 específico no dispone de conectividad Bluetooth, por lo que funciona de manera independiente y no necesita una aplicación móvil.