Lo hemos elegido porque transforman objetos cotidianos sin necesidad de añadir tecnología: una hoja, una fotografía, una pieza de construcción, una piedra, una letra, una textura... Todo puede verse diferente simplemente colocando encima una de estas semiesferas.
Eso puede ser especialmente atractivo para niños que disfrutan mirando detalles, repitiendo observaciones, comparando colores o investigando cómo cambia un objeto cuando modifican una sola variable.
También valoramos mucho que puedan utilizarse de formas bastante distintas según el nivel de desarrollo del niño. TickiT propone que los más pequeños exploren su tacto y forma o las incorporen a cestas de tesoros, mientras que niños mayores pueden utilizarlas para experimentar con ampliación y color.
El producto recibió además un reconocimiento en los Practical Pre-School Awards 2015. En la valoración recogida por TickiT se menciona su uso congeladas en agua, en bandejas con objetos, para mirar a través de ellas y para hacerlas rodar, y se destaca su utilidad con un niño con necesidades educativas especiales.
TickiT es una marca británica de reconocimiento internacional, que pertenece a Commotion Ltd y desarrolla recursos educativos y de juego abierto orientados a la exploración sensorial, la luz, el color y el aprendizaje manipulativo.
Las Semiesferas de percepción TickiT nos gustan porque consiguen transformar algo muy cotidiano —mirar un objeto— en una pequeña investigación.
No hacen ruido. No se iluminan. No ofrecen recompensas automáticas. Pero cambian el mundo que hay debajo de ellas: lo agrandan, lo tiñen de color y permiten superponer unas piezas con otras para producir nuevas combinaciones. Eso puede resultar especialmente interesante para determinados niños neurodivergentes que disfrutan observando detalles, repitiendo patrones, clasificando colores o experimentando con transparencias, pero sin convertir esa recomendación en una etiqueta universal.
Además, permiten crecer bastante con el niño. Un niño pequeño puede utilizarlas simplemente para tocar, mirar o hacerlas rodar; más adelante pueden servir para investigar ampliación, colores, objetos naturales o combinaciones sobre una mesa de luz. Y probablemente ese sea su mayor punto fuerte: el objeto es muy sencillo, pero la forma de utilizarlo puede cambiar mucho según quién lo tenga entre las manos.