Un set de 34 tarjetas grandes con imágenes sencillas, agrupadas en 7 secuencias de actividades cotidianas. En esta segunda colección aparecen situaciones como acostarse, jugar, pintar o plantar un árbol, y las historias tienen una dificultad algo mayor que en Nita y Zaro 1: están formadas por 4, 5 y 6 pasos.
El contexto del día a día
Ordenar una actividad de principio a fin exige mantener varios elementos en mente, comprender qué acción tiene que ocurrir antes que otra y construir una pequeña historia coherente.
Para algunos niños, especialmente cuando existe discapacidad intelectual, autismo, dificultades de lenguaje, problemas de comprensión verbal o dificultades en funciones ejecutivas, manejar secuencias de varios pasos puede requerir bastante apoyo visual.
Aquí hay una diferencia importante respecto a Nita y Zaro 1: aquella colección trabaja historias de 3, 4 y 5 pasos, mientras que esta llega hasta 6 pasos. Por eso Nita y Zaro 2 puede ser especialmente interesante cuando el niño ya maneja secuencias sencillas y necesita avanzar progresivamente hacia historias algo más largas.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El juego incluye 34 tarjetas de 9 × 9 cm, organizadas en siete secuencias. Las historias tienen 4, 5 ó 6 imágenes y representan actividades cotidianas reconocibles, entre ellas acostarse, jugar, pintar y plantar un árbol. Cada secuencia tiene un marco de color diferente, lo que ayuda a reconocer qué fotografías pertenecen a la misma historia. También se puede descargar una guía pedagógica con propuestas de utilización.