Porque es uno de esos materiales que no tienen una única función y precisamente por eso pueden encajar muy bien en necesidades especiales.
Un lunes puede ser un horario visual. El martes, una secuencia:
“1. Abrir cuaderno.
2. Copiar fecha.
3. Hacer ejercicio.
4. Guardar.”
Otro día podemos utilizarla para colocar letras, formar palabras o resolver operaciones con fichas magnéticas.
Y en casa puede convertirse en una pequeña ayuda para responder una pregunta que algunos niños hacen muchas veces porque realmente necesitan volver a consultar la información:
“¿Qué toca ahora?”
No hace falta repetirlo verbalmente diez veces si puede mirarlo.
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos. La marca describe este recurso como una pizarra metálica enrollable y borrable, práctica y ligera, destinada a escribir o trabajar con fichas magnéticas.
¿Para qué perfiles o categorías la recomienda Akros?
Akros incluye esta referencia dentro de distintas selecciones de:
TEA
TDAH
Dislexia
Disgrafía
Dificultades o trastornos de comunicación
Autonomía y gestión del tiempo
Desarrollo de habilidades
Recursos para especialistas
Es importante interpretar bien esta clasificación: Akros no está afirmando que la pizarra trate ninguno de estos trastornos. Es un soporte adaptable que puede utilizarse dentro de actividades dirigidas a niños con esos perfiles.
Desde RealNeeds vemos además posible utilidad para niños con discapacidad intelectual, síndrome de Down, dificultades de funciones ejecutivas, lenguaje, planificación o memoria de trabajo, aunque esta valoración es nuestra y no una indicación específica del fabricante.
No es el producto de Akros más espectacular, pero puede ser uno de los más versátiles para una familia que utiliza apoyos visuales de forma habitual.
Nos gusta precisamente porque viene casi “vacío”: no obliga a adaptar al niño a un material cerrado, sino que permite adaptar el material al niño.
Para un niño puede convertirse en una agenda con fotografías reales; para otro, en un panel de pictogramas; para otro, en una lista de cuatro pasos para terminar los deberes; y para otro, simplemente en una gran superficie donde trabajar con letras o números magnéticos.
Esa flexibilidad tiene mucho sentido en necesidades especiales, donde dos niños con el mismo diagnóstico pueden necesitar apoyos completamente diferentes.
Especialmente interesante si buscas
Una pizarra metálica, borrable y enrollable para crear horarios visuales, secuencias, paneles de comunicación o actividades magnéticas personalizadas.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con TEA, TDAH, dificultades de funciones ejecutivas, discapacidad intelectual, dislexia, disgrafía o problemas de comunicación que se benefician de sacar la información de la cabeza y mantenerla visible, organizada y manipulable delante de ellos.