✋ Favorece la discriminación táctil
Es su uso más evidente.
Dos piezas pueden parecer iguales en forma y tamaño.
Lo único que permite diferenciarlas es la superficie.
El niño tiene que atender a características como:
rugosidad;
suavidad;
relieve;
fricción;
textura.
No hace falta utilizar estos términos técnicos.
Podemos empezar simplemente por:
“¿Se sienten igual o diferente?”
🧠 Trabaja memoria táctil
Podemos darle una pieza.
La explora durante unos segundos.
Después la devolvemos a la bolsa.
“Busca otra que sea igual.”
Ya no tiene simultáneamente las dos superficies disponibles.
Necesita mantener una representación de la primera sensación.
🗣️ Puede ampliar vocabulario descriptivo
Tocar algo y describirlo no siempre resulta fácil.
Podemos ofrecer opciones:
“¿Es suave o áspero?”
Más adelante podemos evitar las alternativas:
“¿Cómo dirías tú que se siente?”
Incluso pueden aparecer descripciones personales:
“Parece una alfombra.”
“Parece arena.”
“Rasca.”
Ese lenguaje espontáneo también tiene valor.
👀 Permite disminuir deliberadamente el apoyo visual
Con muchos materiales podemos trabajar tacto, pero seguimos viendo el objeto.
Aquí la bolsa permite eliminar la información visual. Eso puede resultar interesante para niños que dependen mucho de la vista para resolver tareas y disfruten probando otra vía perceptiva.
🧩 Permite trabajar igual/diferente
Antes incluso de jugar al memory podemos utilizar dos piezas:
“¿Iguales o diferentes?”
Después tres:
“Busca las dos iguales.”
Después cuatro.
La dificultad puede crecer muy poco a poco.
🔢 Permite clasificar
Podemos sacar varias piezas y crear grupos.
Por ejemplo:
más suaves
más rugosas
me gustan
no me gustan
En esta última clasificación no existe una respuesta correcta.
Cada niño puede organizar el material según su propia percepción.
🤏 Puede ayudar a comunicar preferencias sensoriales
Este uso me parece particularmente interesante.
Podemos preguntar:
“¿Cuál te resulta agradable?”
“¿Hay alguna que no quieras tocar?”
“¿Esta te molesta un poquito o mucho?”
No estamos diagnosticando un perfil sensorial.
Simplemente ofrecemos oportunidades para identificar y comunicar preferencias.
🙈 Puede jugarse con los ojos cerrados
Podemos sacar las piezas de la bolsa y dejarlas sobre la mesa.
El niño cierra los ojos.
Ahora debe encontrar las parejas palpándolas.
Esto modifica también la exploración espacial.
👫 Puede favorecer el juego compartido
Un niño toca una pieza y la describe.
El otro intenta encontrar la pareja.
Por ejemplo:
“Es bastante suave y tiene como pelitos.”
El segundo jugador debe interpretar esa descripción.
Ahora hemos añadido comunicación y cooperación.
🎯 Permite ajustar la dificultad con mucha precisión
No tenemos por qué utilizar las 16 parejas.
Podemos empezar con dos texturas muy distintas.
Después añadir una tercera.
Más adelante introducir superficies que se parezcan más.
Esto permite evitar que la tarea sea demasiado difícil desde el principio.
🧘 Puede utilizarse sin objetivo académico
También podemos ofrecer simplemente algunas piezas para explorar.
Sin preguntar.
Sin clasificar.
Sin memory.
El niño puede tocar, comparar o elegir.
No toda propuesta sensorial necesita convertirse en una actividad dirigida.
🧠 Puede resultar interesante para niños que buscan información táctil
Algunos niños disfrutan especialmente:
Para ellos puede ser un juego muy motivador.
En otros niños puede ocurrir exactamente lo contrario.
Por eso el perfil individual importa mucho más que la etiqueta “sensorial”.