Un memory de gran formato con 17 parejas de fotografías reales de alimentos como zanahoria, espinacas, yogur, huevos, garbanzos, frutos rojos, melón, tomate, lentejas, aguacate, naranja, salmón, nueces o pollo. La propuesta combina el juego de parejas con una familiarización visual muy natural con distintos alimentos.
El contexto del día a día
Para algunos niños, especialmente cuando existe mucha selectividad o un repertorio de alimentos muy limitado, encontrarse con alimentos nuevos puede generar rechazo incluso antes de probarlos. A veces el color, la forma o simplemente que algo resulte desconocido ya es suficiente para que aparezca un “no”.
Un juego como este permite acercarse a distintos alimentos sin exigir comerlos, tocarlos ni olerlos. El niño puede verlos, nombrarlos, buscar su pareja y hablar de ellos dentro de una actividad lúdica y sin presión. Eso no significa que un memory vaya a ampliar por sí solo la dieta de un niño, pero sí puede contribuir a que alimentos variados formen parte de su entorno visual y de sus conversaciones cotidianas.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El juego incluye 34 fichas de 9 × 9 cm, organizadas en 17 parejas. Las fotografías representan diferentes alimentos, entre ellos zanahoria, espinacas, yogur, huevos, garbanzos, frutos rojos, melón, tomates, cebollas, lentejas, aguacate, naranja, salmón, nueces, pollo y ajos. Las fichas son de cartón grueso y resistente y se presentan en un maletín con asa de 24 × 19 × 7,5 cm.