Porque hay una diferencia enorme entre decirle a un niño “cálmate” y ayudarle, poco a poco, a construir un vocabulario con el que entenderse. Un niño puede descubrir que no existe solo “estar enfadado”: puede estar molesto, bastante enfadado o sentir una ira enorme. Y esa distinción puede abrir conversaciones mucho más útiles que un simple “estás bien/estás mal”.
También puede ayudar a los adultos. A veces somos nosotros quienes necesitamos parar y preguntar: “¿esto que estoy viendo es enfado? ¿miedo? ¿frustración? ¿podrían estar pasando varias cosas a la vez?”. Ahí es donde nos parece que el recurso gana valor: no como examen de emociones, sino como punto de partida para hablar de ellas.
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos. Este producto forma parte de su línea dedicada a las emociones y al desarrollo de habilidades. Akros lo recomienda de 2 a 8 años y contempla además su utilización con personas mayores.
¿Para qué perfiles o categorías lo recomienda Akros?
Akros incluye expresamente este recurso dentro de:
Necesidades especiales
Trastorno del espectro autista (TEA)
Discapacidad intelectual y síndrome de Down
TDAH
Emociones / educación emocional
También lo contempla como material para personas mayores. Nosotros lo recomendamos también para perfiles con AACC, cuando resulte útil.
Pero esta clasificación pertenece al fabricante. No significa que el juego trate el TEA, el TDAH, la discapacidad intelectual ni dificultades de regulación emocional, ni constituye por sí sola evidencia de eficacia terapéutica.
Hay algo de este recurso que nos gusta especialmente: permite hablar de las emociones antes de que el niño esté completamente dentro de ellas.
Porque cuando un niño está desbordado, quizá no puede explicar si su ira es un 3, buscar la tarjeta correspondiente ni escuchar una clase sobre regulación emocional. Pero en un momento tranquilo sí podemos construir juntos ese lenguaje que quizá, algún día, le permita decir “me estoy enfadando mucho” antes de que todo estalle.
Y eso nos parece bastante más humano que utilizar las tarjetas para examinar si reconoce correctamente una cara.
Para RealNeeds tiene además un encaje claro porque Akros lo recomienda específicamente dentro de sus materiales para TEA, discapacidad intelectual y síndrome de Down, TDAH y necesidades especiales. Pero el valor del material no está en una etiqueta diagnóstica, sino en algo mucho más cotidiano: dar palabras e imágenes cuando explicar lo que uno siente todavía resulta difícil.
Especialmente interesante si buscas
Un apoyo visual para hablar de emociones, ponerles nombre y empezar a diferenciar cuánto de intensa está siendo cada una.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con TEA, AACC, discapacidad intelectual, síndrome de Down, TDAH u otras dificultades de identificación emocional que necesitan hacer visible y concreto algo tan abstracto como lo que sienten por dentro, siempre desde el acompañamiento y no desde la exigencia de “gestionar bien” sus emociones.