Porque puede enseñar algo que va mucho más allá de memorizar alérgenos: que compartir e incluir no siempre significa hacer exactamente lo mismo.
Si en un cumpleaños un niño necesita una tarta diferente, podemos conseguir que siga formando parte de la celebración. Si un compañero pregunta qué ingredientes tiene un alimento, no está siendo complicado. Si alguien rechaza una galleta porque no sabe qué contiene, no tenemos que insistir.
Ese tipo de aprendizaje nos parece especialmente valioso en colegios, cumpleaños, campamentos y cualquier espacio donde los niños comen juntos.
Y, para niños con necesidades especiales que necesitan reglas sociales más explícitas, pueden trabajarse pautas muy concretas:
“No ofrecemos comida sin preguntar.”
“No cambiamos la comida de otro niño.”
“Si alguien se encuentra mal, avisamos a un adulto.”
“Las medicinas de emergencia solo las utiliza quien tenga indicado hacerlo y siguiendo su plan.”
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos.
Este producto, además, fue desarrollado en colaboración con el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas de España. Akros señala como finalidad conocer alergias e intolerancias frecuentes, los alimentos relacionados y posibles síntomas, además de fomentar la empatía y la integración en el aula.
¿Para qué perfiles o categorías lo recomienda Akros?
Akros incluye esta referencia dentro de:
Necesidades especiales
TEA
TDAH
Discapacidad intelectual y síndrome de Down
Discapacidad auditiva
Alimentación saludable
Atención y concentración
Empatía y habilidades sociales
Respeto, igualdad, solidaridad e inclusión
Estas son categorías del fabricante. No significan que el juego trate estas condiciones ni garantizan una mejora determinada.
Desde RealNeeds vemos además un interés evidente para niños con alergias alimentarias, enfermedad celíaca u otras restricciones dietéticas médicamente indicadas, no como herramienta clínica, sino como apoyo para explicar su situación, practicar vocabulario y promover comprensión entre compañeros.
Nos parece un recurso con una idea especialmente valiosa: ayudar a que una restricción alimentaria deje de verse como una rareza y empiece a entenderse como una necesidad que los demás pueden respetar.
Puede tener mucho sentido en aulas donde haya un niño con alergia alimentaria, celiaquía u otra restricción, y también para el propio niño si necesita practicar cómo explicar que no puede comer algo o qué hacer cuando no conoce los ingredientes.
Su encaje en RealNeeds es además claro porque Akros lo incluye expresamente para TEA, TDAH, discapacidad intelectual y síndrome de Down y discapacidad auditiva, además de necesidades especiales.
Pero es probablemente uno de los materiales de Akros donde más importante resulta actualizar y matizar el mensaje del juego. Alergia, intolerancia y enfermedad celíaca no son sinónimos, y la seguridad real no puede aprenderse únicamente memorizando 45 tarjetas.
Lo utilizaríamos para educar, conversar y generar empatía, mientras que las decisiones reales sobre qué puede comer un niño seguirían dependiendo siempre de su diagnóstico, las etiquetas, la prevención de contaminación cruzada cuando corresponda y su plan de actuación individual.
Especialmente interesante si buscas
Un juego educativo para explicar alergias e intolerancias alimentarias, conocer algunos alérgenos frecuentes y trabajar empatía, inclusión y seguridad alrededor de la comida.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con necesidades de apoyo en comprensión social o alimentaria y para grupos en los que convive algún niño con una restricción médica, porque permite hacer visible por qué no todos pueden comer lo mismo y enseñar que respetar esa diferencia también es una forma de cuidar a los demás.