Un juego de asociación que combina 35 tarjetas con fotografías reales, 7 cuerpos geométricos de foam y una bolsa opaca para relacionar figuras tridimensionales con objetos cotidianos que tienen formas similares. Esto permite pasar de la geometría abstracta a ejemplos concretos del entorno y, además, incorporar exploración táctil.
El contexto del día a día
Para algunos niños, conceptos como esfera, cilindro, cubo o prisma pueden resultar demasiado abstractos cuando aparecen únicamente dibujados en una ficha. Entender que una pelota puede relacionarse con una esfera o que determinados objetos cotidianos comparten la forma de un cilindro exige generalizar una característica geométrica a objetos distintos.
Este material puede ser especialmente interesante para niños con discapacidad intelectual, dificultades de aprendizaje matemático, dificultades de abstracción o perfiles que se benefician de apoyos manipulativos y visuales.
Además, la posibilidad de reconocer las figuras mediante el tacto puede añadir valor para niños que necesitan una entrada sensorial adicional a la información visual. En niños con baja visión podría utilizarse la manipulación táctil como apoyo, aunque no es un recurso específicamente diseñado para discapacidad visual y su accesibilidad dependerá del grado y tipo de dificultad visual.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
El set incluye 35 tarjetas de cartón con fotografías: 7 fichas maestras con los cuerpos geométricos y 28 fotografías de objetos reales cuya forma se relaciona con ellos. También incorpora 7 figuras geométricas de foam o goma espuma, de unos 5 cm de altura, y una bolsa opaca para reconocerlas sin verlas.
La propuesta permite asociar cada cuerpo geométrico con objetos cotidianos, clasificarlos según su forma y explorar las figuras únicamente mediante el tacto. La guía pedagógica descargable incluye además desarrollos de los cuerpos geométricos para pintar, recortar y construir.