Un juego de mímica con 40 tarjetas, un maxi-dado y un reloj de arena en el que el niño debe representar, sin hablar, el personaje, acción, animal u objeto que aparece en su carta para que los demás lo adivinen. Está recomendado de 3 a 8 años.
El contexto del día a día
Para algunos niños, expresar una idea sin recurrir directamente a las palabras puede resultar difícil, pero también puede ser liberador. Hay situaciones en las que cuesta explicar qué quieren decir, encontrar una palabra o participar en un juego verbal rápido.
La mímica introduce otra vía de comunicación: el cuerpo, el gesto y el movimiento. Eso puede ayudar a que la interacción sea más flexible y menos dependiente del lenguaje oral, siempre desde el juego y sin convertir la actividad en una prueba.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
Las 40 tarjetas están organizadas por colores en cuatro categorías: personajes, acciones, animales y objetos. En cada turno se lanza el dado, se coge una carta del color correspondiente y se intenta representar antes de que se agote el tiempo del reloj de arena. Los demás jugadores intentan adivinar qué está representando. También puede jugarse por equipos.
El set incluye 40 fichas de cartón resistente de 9 × 7,9 cm, un maxi-dado de 3,5 cm y un reloj de arena, todo presentado en un maletín con asa.