Porque tiene algo que nos parece especialmente interesante: no enseña una expresión utilizando una sola cara. Si enseñamos “enfado” siempre con la misma fotografía, existe el riesgo de que el niño aprenda esa imagen concreta en lugar del concepto. Aquí puede observar que diferentes personas expresan un mismo gesto con rasgos faciales distintos.
Eso permite trabajar de una manera mucho más rica: buscar las cuatro expresiones iguales, comparar qué cambia entre ellas, imitar alguna si el niño quiere o hablar de situaciones en las que alguien podría poner esa cara.
Y, sobre todo, podemos hacerlo sin convertirlo en un examen social. No pasa nada si una expresión genera dudas. De hecho, preguntar “¿qué otras cosas podría estar pasando?” puede ser una actividad incluso más interesante que buscar una única respuesta.
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos. Este producto Akros lo sitúa dentro de sus materiales de inteligencia emocional, además de incluirlo expresamente entre sus recursos para necesidades especiales.
¿Para qué perfiles o categorías lo recomienda Akros?
Akros incluye este juego dentro de:
Esta es la clasificación del fabricante. No significa que el juego trate ninguno de estos perfiles ni demuestra por sí sola eficacia terapéutica.
Nos parece un recurso sencillo, pero con una idea pedagógica bastante buena: mostrar que una misma expresión puede aparecer en caras diferentes.
Eso puede ser especialmente útil para niños que necesitan generalizar aprendizajes visuales o a quienes les cuesta interpretar determinadas señales sociales. Y también permite algo que nos parece todavía más importante: enseñar que una expresión facial es información que podemos observar, no una prueba definitiva de lo que ocurre dentro de otra persona.
No lo utilizaríamos para entrenar respuestas mecánicas del tipo “esta cara = esta emoción”. Lo aprovecharíamos para mirar, comparar, poner palabras y abrir posibilidades.
Especialmente interesante si buscas
Un recurso visual para asociar expresiones esquemáticas con rostros reales y aprender a reconocer una misma expresión en personas diferentes.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con TEA, discapacidad intelectual, síndrome de Down, TDAH o discapacidad auditiva que necesitan observar y comparar expresiones de forma estructurada, y también para niños con AACC cuando se busca profundizar en matices y vocabulario emocional sin simplificar en exceso lo que sienten las personas.