Porque explica algo que el típico juego de reciclaje suele dejar fuera: el mejor residuo no siempre es el que reciclamos bien; muchas veces es el que conseguimos no generar.
Podemos enseñar una imagen y preguntar:
“¿Qué está pasando aquí?”
Después:
“¿Cuál de las tres R encaja mejor?”
Y todavía más interesante:
“¿Se te ocurre otra manera de hacerlo?”
Por ejemplo, ante una botella podemos hablar de reciclarla, pero también de reutilizar un recipiente o reducir el consumo de envases desechables. Ahí el juego empieza a trabajar no solo memoria, sino razonamiento y alternativas.
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos.
Las 3 R: Reduce, reutiliza y recicla corresponde a la referencia 20819.
Akros lo presenta como un juego de observación y clasificación destinado a aprender hábitos sostenibles relacionados con reducir el consumo de recursos como agua y energía, disminuir los residuos, reutilizar objetos del entorno y reciclar adecuadamente.
¿Para qué perfiles o categorías lo recomienda Akros?
Akros incluye esta referencia dentro de:
Necesidades especiales
TDAH
Discapacidad intelectual y síndrome de Down
Sostenibilidad y medioambiente
Atención y concentración
Razonamiento lógico
Hábitos sostenibles
Conservación del entorno
Fuentes de energía
Conciencia ambiental
Personas mayores / Alzheimer
La clasificación pertenece al fabricante. No significa que el juego trate TDAH, discapacidad intelectual, síndrome de Down o deterioro cognitivo, ni garantiza mejoras en estas áreas.
Desde RealNeeds vemos además posible interés para algunos niños con TEA, dificultades de lenguaje, comprensión conceptual o categorización, porque las fotografías reales permiten convertir conceptos ambientales bastante abstractos en situaciones observables. Esta es nuestra valoración editorial, no una categoría específica de Akros.
Nos parece más interesante que un juego centrado exclusivamente en “qué residuo va en cada contenedor”, porque introduce una idea previa y bastante importante: antes de reciclar podemos preguntarnos si era necesario consumir ese recurso o si aquello que tenemos puede utilizarse de nuevo.
Para niños con discapacidad intelectual, síndrome de Down, TDAH o dificultades de comprensión, las fotografías convierten palabras relativamente abstractas como reducir o reutilizar en situaciones reconocibles y discutibles.
También nos gusta que permita argumentar. Si un niño coloca una fotografía en una categoría inesperada, antes de corregirlo preguntaría: “¿Por qué la has puesto ahí?”.
Puede que haya entendido algo que nosotros no habíamos considerado.
Y mantendríamos un último matiz: educar ambientalmente no debería significar decirle a un niño que el planeta depende de que él cierre perfectamente cada grifo o recicle cada envase. Podemos enseñarle hábitos responsables sin cargar sobre sus hombros problemas que necesitan también respuestas sociales y estructurales.
Especialmente interesante si buscas
Un juego con fotografías reales para aprender las 3 R, trabajar sostenibilidad, clasificación, atención y razonamiento mediante situaciones cotidianas.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con discapacidad intelectual, síndrome de Down, TDAH o dificultades de comprensión y categorización que se benefician de convertir conceptos como reducir, reutilizar y reciclar en acciones concretas que pueden observar, comparar, clasificar y reconocer después en su propia vida cotidiana.