El contexto del día a día
Cuando un niño sale del hospital con una escayola, muchas familias hacen la misma pregunta: "¿Y ahora cómo lo duchamos?". Porque mantener la escayola seca no siempre es fácil. Una bolsa de plástico se mueve, la cinta adhesiva deja huecos y ducharse acaba convirtiéndose en un momento lleno de tensión por miedo a que entre agua.
Y si la escayola se moja, aparecen nuevos problemas: puede deteriorarse, perder rigidez, provocar irritaciones en la piel o incluso obligar a sustituirla antes de tiempo. Por eso existen fundas impermeables específicas como Bloccs. Están diseñadas para que el niño pueda ducharse con mucha más tranquilidad, sin tener que improvisar soluciones cada vez.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
Las Bloccs son fundas impermeables reutilizables fabricadas para proteger escayolas, férulas, yesos, vendajes y algunos dispositivos de inmovilización durante la ducha.
A diferencia de una bolsa de plástico, incorporan un sellado elástico de silicona que se adapta alrededor del brazo o la pierna para dificultar la entrada de agua. No necesitan bombas de vacío ni cierres complicados. Simplemente se introducen sobre la extremidad y el sellado queda ajustado alrededor de la piel.
Pueden encontrarse dos opciones principales:
Funda para brazo, pensada para escayolas o vendajes en mano, muñeca, antebrazo, codo o brazo.
Funda para pierna, diseñada para proteger inmovilizaciones en pie, tobillo, pierna o rodilla.
Ambas versiones están fabricadas para reutilizarse durante todo el tiempo que dure la recuperación.