Lo hemos elegido porque presenta cinco texturas en dos formatos complementarios. Esta organización permite utilizar las piezas pequeñas para explorar y comparar con las manos, mientras que las grandes pueden colocarse en el suelo para explorar con los pies descalzos e incorporar movimiento.
También valoramos que sea un material flexible, lavable, reutilizable y relativamente fácil de guardar. Puede utilizarse como juego de asociación, recorrido táctil, actividad de elección o apoyo para expresar preferencias sensoriales.
Además, Virtuenity es una marca británica especializada en juguetes y recursos sensoriales para personas neurodivergentes y con necesidades de apoyo. La empresa está dirigida por una familia con hijos autistas y con TDAH. Su catálogo se centra en recursos sensoriales, productos de movimiento y materiales dirigidos a hogares, centros educativos y espacios de apoyo.
No las recomendamos porque garanticen mejoras en la integración sensorial, la atención o el equilibrio. Las hemos elegido porque ofrecen una forma sencilla y adaptable de explorar, comparar y comunicar diferentes sensaciones táctiles.
Las alfombrillas sensoriales Virtuenity destacan por ofrecer cinco texturas en dos tamaños, una configuración que facilita explorar con las manos y trasladar después la experiencia a los pies o al movimiento corporal.
Su formato flexible y lavable puede resultar práctico para familias, aulas y profesionales que buscan un material fácil de transportar y adaptar.
Las recomendamos cuando se busca una propuesta táctil sencilla, se puede supervisar el uso y se respeta siempre la respuesta del niño. Tocar, caminar descalzo o completar un recorrido deben ser posibilidades, no exigencias.