Permite familiarizarse progresivamente con diferentes alturas
No todas las plataformas están al mismo nivel.
Podemos empezar solo con las bajas.
Después añadir una mediana.
Y finalmente decidir si tiene sentido introducir la alta.
Esto permite que la altura aparezca de manera gradual.
Trabaja equilibrio dinámico
Subir a una plataforma y quedarse estable requiere ajustes continuos.
Pero después hay que volver a desplazarse.
El equilibrio no es estático:
subo → estabilizo → desplazo el peso → bajo o salto.
Exige fuerza funcional
Subir a una pieza de 17 o 26 cm requiere flexionar y extender las piernas de manera controlada.
No lo presentaríamos como un aparato para “fortalecer músculos”, pero la actividad sí exige producir y controlar fuerza durante el movimiento.
Favorece transferencia de peso
Antes de levantar una pierna hay que cargar el cuerpo sobre la otra.
En alturas diferentes esta transferencia se vuelve aún más evidente.
Trabaja planificación motora
Podemos colocar:
una baja;
una alta;
una mediana.
Y preguntar:
“¿Por dónde quieres pasar?”
Ahora el niño tiene que decidir qué ruta es viable.
Trabaja cálculo de distancias
Gonge destaca específicamente esta habilidad.
Podemos preguntar:
“¿Puedes llegar dando un paso?”
Después:
“¿Necesitas saltar?”
Y comprobarlo físicamente.
Permite practicar el salto
Esta es probablemente una de las diferencias más importantes frente a otros materiales.
Podemos empezar saltando desde el suelo a una pieza baja.
Después:
baja → suelo
Más adelante:
baja → baja
Y solo cuando sea apropiado aumentar altura o separación.
En las actividades oficiales de Gonge se propone precisamente saltar de una Hilltop a otra y observar si el niño logra aterrizar y recuperar el equilibrio.
Permite trabajar el descenso controlado
Bajar puede resultar tan desafiante como subir.
Podemos pedir:
“Baja despacio.”
Después:
“Coloca primero un pie.”
El objetivo no es llegar rápido al suelo, sino mantener el control.
Trabaja coordinación ojo-pie
La mirada debe localizar:
superficie de apoyo;
distancia;
altura;
punto de aterrizaje.
Y después el cuerpo debe ejecutar el movimiento previsto.
Permite cambiar continuamente el circuito
No existe una colocación correcta.
Podemos crear:
escalera ascendente
escalera descendente
zigzag
círculo
alturas alternas
dos rutas diferentes
Así evitamos que el niño se limite a memorizar una secuencia.
Permite resolver problemas motores
Podemos plantear:
“Tienes que llegar hasta la roja sin tocar el suelo.”
Después:
“Pero no puedes utilizar la más alta.”
Ahora tiene que encontrar otra ruta.
Podemos añadir números
Cada plataforma recibe un número.
1 → 3 → 5
El niño debe recordar la secuencia mientras planifica el movimiento.
Podemos añadir colores
El set utiliza diferentes colores, lo que permite consignas como:
“Sube a la amarilla.”
“Ahora a la azul.”
O:
“No puedes pisar la roja.”
Podemos trabajar control de respuesta
Por ejemplo:
Verde → avanzar
Rojo → quedarse quieto
Amarillo → bajar al suelo
Ahora el niño debe inhibir el movimiento cuando aparece una determinada consigna.
Podemos ofrecer apoyo progresivo
El propio material de Gonge recomienda proporcionar ayuda física ligera cuando sea necesario, por ejemplo sosteniendo suavemente el codo durante actividades de salto.
Podemos pasar de:
dos manos
a:
una mano
después:
apoyo ligero
y finalmente:
independiente, si tiene sentido.
Puede resultar especialmente interesante para algunos niños neurodivergentes
Para niños que disfrutan:
las Hilltops pueden convertirse en un material especialmente motivador.
También pueden ser útiles para niños que necesitan retos motores muy estructurados:
“primero aquí → después allí → finalmente abajo.”
No porque exista una forma “autista” o “TDAH” de utilizar el material. Sino porque podemos adaptar el circuito a cómo ese niño comprende, anticipa y disfruta el movimiento.