El contexto del día a día
Cuando un niño o un adulto necesita permanecer muchas horas en la cama, la comodidad y la posibilidad de cambiar de postura dejan de ser un lujo para convertirse en una necesidad. Una cama articulada puede facilitar el descanso, mejorar determinadas actividades diarias y reducir el esfuerzo tanto del usuario como de quienes le cuidan.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
La Cama Articulada Eléctrica incorpora un somier reforzado de 5 planos de articulación accionado mediante un motor eléctrico, que permite elevar el tronco y las piernas de forma sencilla utilizando un mando. Esta regulación facilita actividades como leer, comer, descansar o recibir cuidados sin necesidad de realizar grandes esfuerzos físicos.
El conjunto incluye un colchón viscoelástico articulado de 20 cm con funda Tencel®, un tejido especialmente suave, transpirable y agradable para pieles sensibles. Además, incorpora un juego de barandillas abatibles que aportan un extra de seguridad durante el descanso y ayudan en las incorporaciones y transferencias.