La Caja sensorial y táctil “Sensory” de Small Foot es una caja de madera para explorar objetos sin verlos, comparando tacto, olor, sonido y visión.
Marca: Small Foot
Producto: Caja sensorial y táctil “Sensory”
Tipo de recurso: Exploración táctil · discriminación sensorial · juego de adivinanzas · lenguaje descriptivo · atención · percepción visual, olfativa y auditiva
Edad orientativa: Desde 3 años
Contenido: 1 caja sensorial de madera con dos accesos laterales para las manos, puerta trasera, aperturas superiores y 3 lentes extraíbles
Dimensiones: 26 × 25 × 27 cm
Materiales: madera, textil y materiales sintéticos
Meter las manos dentro, no mirar, tocar algo, intentar descubrir qué es y, si necesitamos una pista, utilizar el olor, escuchar, dejar entrar un poco de luz o mirar a través de una lente.
La Caja sensorial y táctil “Sensory” de Small Foot es bastante más completa que una caja táctil convencional. Tiene dos aberturas laterales para introducir las manos, una puerta trasera para colocar objetos y varias aperturas superiores que permiten cambiar deliberadamente la información disponible. Además incorpora tres lentes extraíbles: una lupa, una lente roja y una lente prismática.
Eso nos permite jugar no solo a: “¿qué estás tocando?” sino también a:
Para RealNeeds, ahí está buena parte de su valor.
El contexto del día a día
Hay niños a los que les resulta difícil identificar un objeto cuando no disponen de toda la información visual habitual.
Por ejemplo, pueden reconocer perfectamente una cuchara si la ven, pero tener más dificultades si tienen que identificarla únicamente:
También hay niños a los que les cuesta poner palabras a las cualidades de lo que perciben. Pueden saber que dos cosas “no son iguales”, pero no identificar todavía que una es: lisa y la otra rugosa; o que una está fría y otra templada. Esta caja permite aislar información de forma muy natural.
Podemos esconder, por ejemplo: una esponja. El niño introduce las manos sin verla. Ahora necesita buscar pistas:
¿es dura o blanda?
¿se puede apretar?
¿tiene esquinas?
¿pesa mucho?
¿qué creo que es?
Después puede comprobarlo.
La dificultad observable es, por tanto: me cuesta identificar o describir un objeto sin depender de verlo.
La situación exige: explorar → comparar propiedades → mantener información → formular una hipótesis.
Y la caja ofrece una forma lúdica de practicarlo.
Además, las aperturas superiores permiten incorporar progresivamente otros sentidos: mirar, oler y escuchar.
Una progresión de uso que tiene bastante sentido
Nivel 1 · Mirar y tocar
Caja abierta.
Exploramos juntos.
Nivel 2 · Un objeto conocido
Sin mirar.
Solo una posibilidad.
Nivel 3 · Elegir entre dos imágenes
Toca dentro y señala qué objeto cree que es.
Nivel 4 · Tres objetos posibles
La discriminación aumenta.
Nivel 5 · Sin anticipar opciones
Tiene que construir la hipótesis únicamente mediante las pistas.
Nivel 6 · Objetos parecidos
Por ejemplo:
pelota lisa / pelota texturizada.
Nivel 7 · Describir sin nombrar
“Es duro, frío, largo y tiene una punta redonda.”
Nivel 8 · Añadir otro sentido
Ahora puede oler o escuchar.
Nivel 9 · ¿Qué pista fue más útil?
Una pregunta muy interesante: “¿Cómo supiste qué era?”.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
Es una caja de madera relativamente grande, de 26 × 25 × 27 cm, con una construcción pensada para que el niño pueda explorar el interior sin verlo directamente. Tiene:
dos aberturas laterales para las manos;
mangas textiles elásticas que bloquean la visión;
puerta trasera con cierre magnético para introducir objetos;
aperturas superiores;
pequeñas compuertas que permiten modificar la entrada de luz;
lupa extraíble;
lente roja extraíble;
lente prismática extraíble.
Las mangas laterales están sujetas mediante velcro, por lo que pueden retirarse y lavarse a mano. Su elasticidad permite que también un adulto pueda introducir las manos.
La caja no incluye un conjunto cerrado de objetos que debamos utilizar. Y eso nos parece una ventaja. Podemos introducir cosas que ya conozca:
cuchara
cepillo
piña
pelota
coche
calcetín
esponja
bloque de madera
o adaptar completamente el contenido a sus intereses (dinosaurios, minerales, pequeños animales, coches...).
¿Sense-Box o Sensory Box?

La Sense-box suele parece especialmente bonita a los niños y adecuada si queremos un recurso simple de: tocar + escuchar + adivinar.
Pero si el precio es parecido y hay que comprar solo una, en RealNeeds elegiríamos antes la Sensory box.
Esta ocupa menos, permite controlar mejor qué información recibe el niño y sus tres lentes ofrecen bastante más juego.
La Sense-box sigue teniendo una ventaja peculiar: el embudo acústico está pensado específicamente para escuchar el interior, algo que puede dar mucho juego con reconocimiento de sonidos.