El contexto del día a día
Cuando un niño pequeño tiene dificultades de motricidad fina o necesita una regulación emocional constante, las rutinas diarias como esperar en el médico, viajar o simplemente transitar entre actividades pueden convertirse en momentos de alta frustración y sobreestimulación.
En estas situaciones, las familias buscan herramientas que no solo calmen el sistema nervioso del pequeño, sino que también estimulen sus habilidades manuales de forma segura, autónoma y sin generar desorden en el entorno. La Bolsa Sensorial Peekaboo nace precisamente como esa solución táctil y portátil que transforma los momentos de tensión en espacios de calma y aprendizaje terapéutico.
¿Cómo es este recurso de apoyo?
La Bolsa Sensorial Peekaboo Granja es un juguete sensorial portátil diseñado para estimular la curiosidad, el juego exploratorio y el desarrollo de diferentes habilidades a través del tacto y la manipulación. Su interior sellado esconde pequeñas figuras de granja que los niños deben localizar presionando y desplazando el contenido con los dedos, mientras que la parte trasera incorpora un laberinto táctil para ampliar la experiencia de juego.
Está fabricada en silicona de grado alimentario, es resistente, fácil de limpiar y puede utilizarse tanto en casa como durante los viajes, de forma segura desde los 18 meses.